Raquel Aitana.
Descubro hoy, día de tu despedida, de la voz de tu hermana, del puño y letra de tu padre, que te llamaron Aitana por la cima de la sierra que lleva el mismo nombre, conjunto montañoso del Sistema Bético.
Algo tenía que tener sentido, porque no lo encuentro en nada lo que tiene que ver con tu marcha.
Descubro la gran familia a la que pertenecías. No sólo tu madre, padre, hermana y cuñado... sino la que formabas también con tus compañeros de "pasión".. excursionistas, montañeros, ... Lo unidos que estábais, la piña que hacíais.
Tu madre se ha pasado toda la ceremonia ahogando un llanto que venía huracano con sus manos presionando su boca. Tu hermana mientras tanto, le transmitía toda la fuerza que era capaz a través de sus abrazos. "Sortirem d'aquesta amb l'ajuda de l'Arán" (tu sobrino...¿verdad?), ha dicho tu hermana mirando a tus padres, compungidos, deshechos, destrozados. Las palabras entrecortadas han llegado hasta las últimas filas donde estábamos nosotros, todos, en un momento también doloroso y desgarrador.
Este es un espacio para la inspiración, la reflexión y la comunicación. Es una suave sensación de aire fresco, unos minutos de evasión, una forma de compartir y, sobre todo, una ilusión. La mía, por estar aquí y porque vosotros estéis ahí!!!
domingo, 9 de junio de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
I am a Princess.
Hace unos días escribí este tweet: "Princesas gladiadoras. Dulcineas comprometidas. Brujas sin escoba. Hadas madres y madrinas. Sólo nos falta ser mujeres sin complejos! #vamos".
La gran Mire Bel lo marcó como favoritos minutos después. Fue la única mención y aunque no era un fin en sí mismo, me dio que pensar.
Confieso que me encuentro en un concienzudo estudio de mercado sobre el comportamiento de las mujeres y me gustaría corroborar si alguna de mis ideas tienen validez. La metodología es pura observación empírica, y la muestra, "cualquier bicho viviente" como dirían algunos cuya definición es precedida por un "masc.". No, en serio, la muestra es cualquier amiga, compañera, vecina, hija, madre...que tengo cerca. De cualquier edad y, a poder ser, con cierto interés y/o experiencia vital.
... y en todas y cada una de ellas, descrubro...
5_Mujeres "con complejos": Ais, ais, ais,...Llevamos todas grandes y pesadas losas sobre las espaldas. Mochilas cargadas de miedos, complejos, inseguridades.. que ni siquiera las más bellas del reino dejan de llevar. Para muestra un botón: "Sacúdamonos el pecado de ser mujeres, bellas y/o alegres y vitales (porque la luz que irradias es más convincente que el color de tus ojos o los centímetros de tu cintura) y metámonos en esto que el vivir tiene de improvisación (porque guión no hay).
No estoy diciendo que nos deshagamos de nuestras cargas, en cuanto las asocio a responsabilidades. No estoy diciendo que no tengamos derecho a tener miedo y hasta a ser inseguras. Pero tenemos que gestionar todo ello de otra forma. Debemos ser capaces de hacer el ejercicio de cargar y descargar. De compartir y equilibrar los pesos. De descansar sin que por ello nos autoflagelemos con sentimientos del culpa. De pedir, sin sentirnos desmerecedoras.
Porque mucha parte del peso, en mi opinión, lo escogemos nosotras mismas. Y mira tú por dónde, que solemos seleccionar el más pesado!!!. No señoras, no!. Si, como decimos, queremos resultados distintos, no debemos hacer siempre lo mismo (Albert Einstein).
En resumen, el mundo de lo femenino es inescrutable. No soy capaz de verle un horizonte finito a mi particular análisis. Tampoco me importa, al revés, me fascina la idea. Porque soy mujer. Y porque no pienso dejar que ello sea una mera etiqueta programada con la que firmar mis actos.
Y porque no soy la única que piensa así...
Mirad qué vídeo tan inspirador de Disney. Y si es de Disney, es que puede ser:
Confieso que me encuentro en un concienzudo estudio de mercado sobre el comportamiento de las mujeres y me gustaría corroborar si alguna de mis ideas tienen validez. La metodología es pura observación empírica, y la muestra, "cualquier bicho viviente" como dirían algunos cuya definición es precedida por un "masc.". No, en serio, la muestra es cualquier amiga, compañera, vecina, hija, madre...que tengo cerca. De cualquier edad y, a poder ser, con cierto interés y/o experiencia vital.
Siento que no soy muy sincera pues en mi análisis, oculto el propósito real mientras pregunto, cuestiono, reto o símplemente observo.
Me interesa aprender sobre nosotras y nuestras relaciones con ambos géneros (el nuestro y el opuesto. ¿Estaré diciendo bien eso de opuesto?). Sobre nosotras y nuestras cargas. Nosotras y nuestros anhelos. Nosotras y nuestras frustraciones. Nosotras y nuestros roles... Vaya por delante que me considero "feminista de aspiración", "machista de educación" y que ello me acarrea enormes contradicciones personales.
Querría compartir algunas reflexiones, que no aprendizajes en cuanto no se han validado teóricamente por expert@s, ni pueden elevarse a categoría.
Obviamente, si eres mujer podrían interesarte y hasta arrancarte algún comentario. Si no lo eres, pero te sientes, también. Si eres hombre te pido que no dejes de leer todavía... Quizá de ti pueda aprender más si aportas tu punto de vista. No te vayas todavía...¡aún hay más! :-)
Para intentar centrar el discurso, recurriré a las descripciones que utilicé en el tweet que definen algunas de las tipologías de comportamiento que he ido identificando:
1_Princesas gladiadoras: Un maridaje casi perfecto. ¿Quién no querría suplir la debilidad o dependencia de una princesa con la fuerza y determinación de una luchadora?. Son mujeres que, de los sapos que han besado o príncipes que han rechazado, deciden empuñar el escudo y armarse de coraza. Se preparan para la lucha quizá mucho antes de encontrar al enemigo. Evoca a una mujer preparada, sensible y estratega. Alguien poderosa, segura y atractiva en su conjunto. Si fuera un nombre, sería Sabela, la de nuestra "London Blogguin Night".
2_Dulcineas comprometidas: Una visión del mundo de hoy, a través de los sueños del pasado. Es una dama que habita en el corazón de un caballero (o de otra dama, en todo caso) pero que a diferencia de la del Toboso, es consciente del amor que recibe y profesa. Y no sólo eso, sino que se compromete. Lo hace con sus sentimientos, con sus proyectos vitales. Idealista, a la par que realista. Existe, ¡vaya que si existe!. No es, como aquélla "quijotesca", producto de la imaginación de nadie.
3_ Brujas sin escoba: De las buenas. Son mujeres que intuyen el dolor ajeno y acuden a su consuelo mucho antes de que las reclamen. Organizan, potencian y disfrutan de los aquellarres, que son sus válvulas de escape. Pueden viajar a través del tiempo y apenas notas las secuelas de ello. Son hábiles y por ello imprescindibles. Despiertan respeto por cuanto predicen, se anticipan. Llegan antes que nadie, sin necesidad de invocarlas, aunque una vez llegan, no puedes dejar de necesitarlas.
4_Hadas madres y madrinas: Generosas, dedicadas, sacrificadas en la acepción más laica. Capaces de hacer magia con las palabras y con los hechos. Se multiplican en sus roles y rara vez pierden los papeles. Les mueve la cabeza y el corazón. Las detiene la injusticia y la sinrazón. Tienen grandes brazos, que alargan y multiplican cual tentáculos para alcanzar todo lo que deben cuidar.
... y en todas y cada una de ellas, descrubro...
5_Mujeres "con complejos": Ais, ais, ais,...Llevamos todas grandes y pesadas losas sobre las espaldas. Mochilas cargadas de miedos, complejos, inseguridades.. que ni siquiera las más bellas del reino dejan de llevar. Para muestra un botón: "Sacúdamonos el pecado de ser mujeres, bellas y/o alegres y vitales (porque la luz que irradias es más convincente que el color de tus ojos o los centímetros de tu cintura) y metámonos en esto que el vivir tiene de improvisación (porque guión no hay).
No estoy diciendo que nos deshagamos de nuestras cargas, en cuanto las asocio a responsabilidades. No estoy diciendo que no tengamos derecho a tener miedo y hasta a ser inseguras. Pero tenemos que gestionar todo ello de otra forma. Debemos ser capaces de hacer el ejercicio de cargar y descargar. De compartir y equilibrar los pesos. De descansar sin que por ello nos autoflagelemos con sentimientos del culpa. De pedir, sin sentirnos desmerecedoras.
Porque mucha parte del peso, en mi opinión, lo escogemos nosotras mismas. Y mira tú por dónde, que solemos seleccionar el más pesado!!!. No señoras, no!. Si, como decimos, queremos resultados distintos, no debemos hacer siempre lo mismo (Albert Einstein).
En resumen, el mundo de lo femenino es inescrutable. No soy capaz de verle un horizonte finito a mi particular análisis. Tampoco me importa, al revés, me fascina la idea. Porque soy mujer. Y porque no pienso dejar que ello sea una mera etiqueta programada con la que firmar mis actos.
Y porque no soy la única que piensa así...
Mirad qué vídeo tan inspirador de Disney. Y si es de Disney, es que puede ser:
domingo, 3 de febrero de 2013
Empieza mi gran aventura_"Historias por crear"
Se me hace raro tener que eliminar algunas de las entradas que con tanto mimo y dedicación había publicado en el marco del relato "London Bloggin Night". Sin embargo, el motivo por el que lo hago y la satisfacción personal que me genera, hace que me resulte más fácil hacerlo.
Todo empezó un caluroso día de agosto de 2012,en Madrid, con mis hijos en casa de unos amigos. Llegó a mis manos un reto que tenía que ver con escribir una historia y me lancé de cabeza. No lo dudé. Sentía la necesidad de expresar, mediante la presión ejercida sobre el teclado de mi portátil, situaciones, personajes, historias que vagaban por mi cabeza. Esa era, indudablemente, la ocasión.
Seis meses y 3 amigas después, el 1 de febrero de 2013, salía a la luz de la red el primer blog colaborativo de relatos a través de internet: Historias por crear
Es un proyecto personal, pero también un ejercicio de trabajo en equipo, suma de capacidades e ilusiones compartidas. Junto a Patricia, Rut y Sandra he visto cómo una idea se ha convertido en un castillo en el que ahora habitan tres "princesas gladiadoras" (como me gusta decir a mí).
Iniciamos esta andadura con la historia que hemos titulado London Blogguin Night cuyo primer capítulo presenta las dos protagistas: Sabela y Eme.
Os invito a participar con vuestras aportaciones sobre lugares, personajes, situaciones, frases, nombres, ... que queráis ver reflejados. Capítulo a capítulo, incorporaremos las peticiones recibidas.
Así mismo, también podéis seguirnos a través de Twitter, Facebook o Pinterest
Sé que el camino no va a ser fácil, que las críticas no serán siempre positivas, que nos asaltarán las dudas, los miedos y recelos. Pero una vez leí que "el honor está en el empeño" y esa va a ser mi actitud. Empeño, esfuerzo, trabajo, dedicación, tiempo, cuidado, ...esos van a ser algunos de los términos del campo semántico a adoptar.
Asumo pues la responsabilidad que adquiero con nuestros seguidores, sean cuantos sean. El compromiso de intentar no defraudarlos.
Gracias por haberme seguido a través de este blog personal.
¿Seguimos en http://historiasporcrear.blogspot.com.es/?
Todo empezó un caluroso día de agosto de 2012,en Madrid, con mis hijos en casa de unos amigos. Llegó a mis manos un reto que tenía que ver con escribir una historia y me lancé de cabeza. No lo dudé. Sentía la necesidad de expresar, mediante la presión ejercida sobre el teclado de mi portátil, situaciones, personajes, historias que vagaban por mi cabeza. Esa era, indudablemente, la ocasión.
Seis meses y 3 amigas después, el 1 de febrero de 2013, salía a la luz de la red el primer blog colaborativo de relatos a través de internet: Historias por crear
Es un proyecto personal, pero también un ejercicio de trabajo en equipo, suma de capacidades e ilusiones compartidas. Junto a Patricia, Rut y Sandra he visto cómo una idea se ha convertido en un castillo en el que ahora habitan tres "princesas gladiadoras" (como me gusta decir a mí).
Iniciamos esta andadura con la historia que hemos titulado London Blogguin Night cuyo primer capítulo presenta las dos protagistas: Sabela y Eme.
Os invito a participar con vuestras aportaciones sobre lugares, personajes, situaciones, frases, nombres, ... que queráis ver reflejados. Capítulo a capítulo, incorporaremos las peticiones recibidas.
Así mismo, también podéis seguirnos a través de Twitter, Facebook o Pinterest
Sé que el camino no va a ser fácil, que las críticas no serán siempre positivas, que nos asaltarán las dudas, los miedos y recelos. Pero una vez leí que "el honor está en el empeño" y esa va a ser mi actitud. Empeño, esfuerzo, trabajo, dedicación, tiempo, cuidado, ...esos van a ser algunos de los términos del campo semántico a adoptar.
Asumo pues la responsabilidad que adquiero con nuestros seguidores, sean cuantos sean. El compromiso de intentar no defraudarlos.
Gracias por haberme seguido a través de este blog personal.
¿Seguimos en http://historiasporcrear.blogspot.com.es/?
viernes, 12 de octubre de 2012
Yo confieso
"Yo confieso" es el título
del último libro del escritor barcelonés Jaume Cabré http://www.rtve.es/television/20110914/las-confesiones-jaume-cabre/461441.shtml.
He cogido prestado su
título para referenciar esta nueva entrada que es algo atípica, por
lo de íntima y personal, pero que llega en un momento muy especial, a pocos
días del 10º aniversario de mi hija mayor, Inés.
Yo confieso que me metí
en esto si no por casualidad, sí un poco de oídas. Lo más cerca que había
estado de responsabilidad semejante databa de mis años mozos y he podido
constatar que nada tiene que ver ocuparse de un pack de hermanos que pasar a
ejercer el papel de madre.
Si debo ser sincera y
llevar a gala la prenda que he cogido prestada, admito que he
aprendido con el tiempo lo que supone realmente la maternidad y a ejercer de
madre de una manera cada vez más seria, responsable y profesional. Siento si
puedo herir algunas susceptibilidades pero os diré que para mi, junto a todo el
romanticismo que lleva asociado este papel, que lo reconozco, no deja de
parecerme una profesión a la que decides dedicarte sin más remuneración que la
satisfacción de un esfuerzo bien invertido.
Una vez leí que ser madre
suponía admitir que tu corazón caminará para siempre fuera de tu cuerpo. Así
es. Mi reflexión es que el ritmo cardíaco debes marcarlo tú y no dejar que el instinto
básico que se despierta en el momento de convertirte en madre, sea el que
dirija libre e inconscientemente tus pasos.
Otorgo a nuestra figura
la mayor responsabilidad que imagino: lograr que nuestros hijos sean los
portadores de grandes e importantes valores personales y sociales, y se conviertan
en altavoces de estos mismos. Ayudarles a convertirse en personas sin miedos o
capaces de enfrentarse a sus propios fantasmas. Seguras de sus fortalezas y a
la vez de sus propias carencias. Con recursos personales para desarrollarse,
con cintura para poder buscar la respuesta a toda pregunta, con el gusanillo de
la inquietud y la curiosidad que conlleva recibir el testigo de la vida que
les estamos dando.
Lejos de resultar poco
emotiva, yo confieso que este es uno de los objetivos más ambiciosos que uno
puede marcarse y para alcanzarlo, sin duda, se debe estar sobradamente
preparado. No vale dejarse llevar por la corriente de la vida trasladando a la
naturaleza las riendas de este cometido. No vale asumir un peso tan grande en
tus espaldas que te impida crecer o te deje anclada al suelo sin poder avanzar.
No vale mirar a otro lado cuando la desesperación personal te nubla la vista.
No vale liderar la batalla si no tienes armas con las que pelearla.
Yo confieso que no existe
mayor satisfacción que ver cómo va calando tu labor en esa personita que empezó
siendo un lienzo en blanco y donde poco a poco se van escribiendo los primeros
renglones, dibujando incipientes trazos.
Yo confieso que huyo de
las imágenes estereotipadas que esconden tras ellas una falta de empeño, un
comportamiento “austero”, un miedo encubierto, un preocupante desconocimiento.
Y, por supuesto, si es cuestión de confesar, yo confieso mis miedos.
Yo confieso mis momentos de frustración. Yo confieso las crisis y la pérdida de
confianza en mi misma.
Pero confieso que a pesar de ello, no pienso ceder
en el empeño de hacer de madre con todo mi corazón y también con toda mi
razón.
sábado, 11 de agosto de 2012
El dolor que te mata y da la vida
Hay un dolor que por muy aprendido que lo tengas te desgarra
igual y de la misma forma cada vez. Es tan intenso y profundo que todo el
esfuerzo que haces para superarlo es inútil!!! Es como nadar contra corriente
en un día donde el mar es tan bravo que ni toda la intensidad en tus brazos
consigue que avances un metro. Te arrastra tanto que sigues viendo la
inmensidad del horizonte ante ti, sin fin, sin esperanza, sin medio alguno para
llegar hasta él.
Hay un dolor tan interno que hace que tu corazón se reduzca al tamaño de una lenteja. Es como si te faltara el aire al respirar. Tienes que hacer tanta fuerza en el estómago para recuperar el aliento que sientes cómo tus músculos se contraen hasta llegar a tocar con tu espalda.
Ese dolor, sin embargo, remite si logras controlarlo. Pierde su fuerza 10 conforme la lucha interna se abre paso en tus entrañas. Se alza un pequeño ejército de supervivientes en tu interior que con ahínco y esfuerzo van rompiendo las lianas que se han ido formando a tu alrededor.
No es fácil, ni rápido, pero con el tiempo has alimentado ese grupo de liberadores con autoestima y esperanza, lo que les aporta valor y fuerza en la lucha.
Hay un dolor tan interno que hace que tu corazón se reduzca al tamaño de una lenteja. Es como si te faltara el aire al respirar. Tienes que hacer tanta fuerza en el estómago para recuperar el aliento que sientes cómo tus músculos se contraen hasta llegar a tocar con tu espalda.
Hay un dolor tan devastador que arrasa con todos los
pensamientos alentadores, con toda planificación de superarlo, con toda intencionalidad de esquivarlo. Es tan provocador y despiadado
que consigue apoderarse de tú razón, de tus argumentos para dejarte desarmada y
destruida.
Hay un dolor tan sintomático que no conoce de antídotos ni
remedios. Es como un virus mutante que ha aprendido a
superar todos los tratamientos utilizados y logra
campar a sus anchas por el cuerpo invadido.
Hay un dolor que puede cortar el aire en dos mitades y hacer que
esa separación se convierta en un agravante más de tu insuficiencia respiratoria.
Hay un dolor que tiene nombre y apellidos y la desfachatez de
poderse traducir a todos los idiomas y tener tantas acepciones como personas
que lo sienten para poder universalizarse.
Ese dolor, que conozco y he sufrido desde varios ángulos, te anula e
inmoviliza durante las primeras horas cual veneno no letal que te administra tu
peor enemigo.
Ese dolor, sin embargo, remite si logras controlarlo. Pierde su fuerza 10 conforme la lucha interna se abre paso en tus entrañas. Se alza un pequeño ejército de supervivientes en tu interior que con ahínco y esfuerzo van rompiendo las lianas que se han ido formando a tu alrededor.
No es fácil, ni rápido, pero con el tiempo has alimentado ese grupo de liberadores con autoestima y esperanza, lo que les aporta valor y fuerza en la lucha.
Después viene la calma que sientes tras el
desgaste. Empiezas a mover tus músculos según tu propia voluntad y no la de su
destructor. El ritmo cardíaco se acompasa y empiezas a aliviarte. Vas
recuperando el control de tu cuerpo y alma.
Sabes que es un pequeño triunfo pero que el dolor resurgirá por mucho
que lo hayas vencido en este asalto.
Sabes que mientras seas más madre que mujer, más madre que amiga, Madre,
más que nada, no dejarás de entablar estas batallas con tan imponente
adversario.
Es curioso cómo mientras dejas de moverte
puedes asistir a ese espectáculo desde fuera e identificar todos y cada uno de
los efectos descritos.
El dolor de la añoranza, la nostalgia, la
preocupación, te destruye en su primer ataque pero te hace más fuerte si logras
alcanzar la victoria. No desesperes ni tampoco niegues. Volverá. Pero puedes
volver también a rehacerte.
viernes, 27 de julio de 2012
A ti, que me lees cuando escribo.
Hoy quiero contarte que no hay día que pase sin pensar en escribirte. A pesar de ello, hace semanas que no logro encontrar la inspiración para hacerlo. Soy tan exigente, busco tanto que te interese lo que cuento, que no encuentro nunca como hilvanar adecuadamente todas mis ideas y todos mis temas.
Me desespera, la verdad, y es por eso que hoy, pasado tanto tiempo, me he decidido a contarte exactamente por qué no te escribo.
Voy a confesarte que he empezado ya varios párrafos de lo que pretenden ser algunas entradas semi profesionales. Querría aportarte mis reflexiones, adornadas con pinceladas de credibilidad prestada de otros personajes, pero no he sido capaz de obtener el resultado esperado. Y créeme cuando te digo que nada me aterra más que decepcionarte, desinteresarte o frustrarte.
Sé, por otro lado, que con esta sequía literaria pierdo ya parte de tu afinidad, de tu gracia... Y eso me presiona y obsesiona.
Es por esto que hoy, lejos de levantar la presa y dejar fluir "ríos de tinta", caudales de frases, litros de ideas...tecleo sólo cuatro gotas de inspiración con el único objetivo de sincerarme y disculparme . Quiero ser transparente y sincera desde la humildad que me provoca mi propia incapacidad de escribirte con frecuencia y mantener tu atención en alto grado.
Que sepas que te tengo el respeto suficiente como para que al expresarme, encuentres en mi "voz" escribana un mensaje que cale en algún punto de tu ser. Y que a pesar de que no puedo dejar de pensar en ti, y en ello, no resuelvo ni demuestro. Así que no me queda otra que disculparme, porque quizá el problema esté en que no me esté dedicando a ti como merecieras. O porque debiera preguntarte si es que puedo hablarte de algo que te interese.
En cualquier caso, mi querid@ lector, perdona que este blog, en el que un día decidiste aterrizar, no cumpla con las exigencias ni expectativas que depositaste tal día como hoy. No pienses que es falta de mimo o de interés, sino simplemente de una mezcla entre el miedo escénico, la falta de recursos y las limitaciones personales.
Dicho esto, y como no podría ser de otra forma, acabo de la única forma que me sale contigo, agradeciéndote que estés ahí de una forma tan generosa.
Me desespera, la verdad, y es por eso que hoy, pasado tanto tiempo, me he decidido a contarte exactamente por qué no te escribo.
Voy a confesarte que he empezado ya varios párrafos de lo que pretenden ser algunas entradas semi profesionales. Querría aportarte mis reflexiones, adornadas con pinceladas de credibilidad prestada de otros personajes, pero no he sido capaz de obtener el resultado esperado. Y créeme cuando te digo que nada me aterra más que decepcionarte, desinteresarte o frustrarte.
Sé, por otro lado, que con esta sequía literaria pierdo ya parte de tu afinidad, de tu gracia... Y eso me presiona y obsesiona.
Es por esto que hoy, lejos de levantar la presa y dejar fluir "ríos de tinta", caudales de frases, litros de ideas...tecleo sólo cuatro gotas de inspiración con el único objetivo de sincerarme y disculparme . Quiero ser transparente y sincera desde la humildad que me provoca mi propia incapacidad de escribirte con frecuencia y mantener tu atención en alto grado.
Que sepas que te tengo el respeto suficiente como para que al expresarme, encuentres en mi "voz" escribana un mensaje que cale en algún punto de tu ser. Y que a pesar de que no puedo dejar de pensar en ti, y en ello, no resuelvo ni demuestro. Así que no me queda otra que disculparme, porque quizá el problema esté en que no me esté dedicando a ti como merecieras. O porque debiera preguntarte si es que puedo hablarte de algo que te interese.
En cualquier caso, mi querid@ lector, perdona que este blog, en el que un día decidiste aterrizar, no cumpla con las exigencias ni expectativas que depositaste tal día como hoy. No pienses que es falta de mimo o de interés, sino simplemente de una mezcla entre el miedo escénico, la falta de recursos y las limitaciones personales.
Dicho esto, y como no podría ser de otra forma, acabo de la única forma que me sale contigo, agradeciéndote que estés ahí de una forma tan generosa.
sábado, 23 de junio de 2012
No es lo que es, sino lo que parece ser.
Hace
algunos días escuchaba a mi nuevo conocido Liberto Pereda www.libertopereda.net hablar acerca de lo importante de las
percepciones en un mundo donde lo que pasa no es fruto de la consecución de un
acontecimiento, sino de la interpretación que de él hacemos cada uno de
nosotros.
Coincide
esta hipótesis con la esgrimida por muchos profesionales de la comunicación
política que sostienen que lo importante de un discurso político no es lo que
se dice, sino la percepción que se deriva de lo que se ha dicho.
Ambas
afirmaciones, lejos de ser meras aproximaciones psicológicas, me resultan muy significativas
a la hora de abordar la mayoría de situaciones cotidianas.
Imaginemos,
por ejemplo, una situación bastante común en la que una persona sostiene una
postura contraria a la tuya y hasta te culpabiliza por el hecho en si, mientras
que tú intentas convencerle de que los hechos son diferentes y la realidad totalmente
contraria. En resumen, la típica discusión en la que el “sujeto A” se
desgañita recordándote los hechos acontecidos una y otra vez, y donde el “sujeto
B” se defiende, normalmente con la negación de los mismos para su
desesperación.
Resultado:
horas y horas perdidas con frases y palabras hasta posiblemente malsonantes,
desgaste emocional, falta de credibilidad, inutilidad, frustración,… Y lo peor
de todo, no se avanza en ninguna dirección y siguen estando ambos en la casilla
de salida.
Sin
embargo, ocupémonos de esa misma situación pero habiendo interiorizado, por parte del "sujeto B", cualquiera de las teorías de las percepciones antes mencionadas.
En este
caso, nuestro “sujeto B” sabe que lo importante de la situación no es el hecho
de discusión sino la percepción que del mismo tiene el “sujeto A”. Dicho de
otro modo, la forma en la que lo ha interpretado y asumido.
Y no es
baladí en tanto que percibir es algo complejo, relacionado con una operación
cognitiva que realizamos en nuestro cerebro en la que seleccionamos y
organizamos la información recibida a través de nuestros 5 sentidos. Además,
“este proceso de selección de una persona comprende tanto factores internos
como externos, filtrando las percepciones sensoriales y determinando cuál
recibirá la mayor atención. La forma en que las personas interpretan lo
que perciben varía en forma notable. La interpretación de una persona de los
estímulos sensoriales que recibe, conducirá una respuesta, sea manifiesta
(acciones) o encubierta (motivación, actitudes y sentimientos) o ambas. Cada
quien selecciona y organiza los estímulos sensoriales de manera diferente y,
por lo tanto, llega a interpretaciones y respuestas diversas. La diferencia de
percepción ayuda a explicar por qué las personas se comportan en forma distinta
en la misma situación. Con frecuencia se perciben las mismas cosas de manera
divergente y las respuestas de comportamiento dependen, en parte, de ésas”.
Asumido esto, pienso en la estrategia de gestión
por parte del “sujeto B”. No se trataría, por tanto, de ahondar y recrear el
hecho de discusión en sí, sino que sus esfuerzos deberían centrarse en:
1.- Identificar la percepción que el “sujeto A”
tiene.
2.- Modificar esa percepción mediante la
interpelación de alguno de sus 5 sentidos.
3.- Armarse de paciencia. Pues si modificar un
hábito ya es árduo y tedioso… no puedo imaginar lo que debe costar modificar
una percepción.
Bromas aparte, el desenlace, estoy convencida, será muy distinto manejando bien esta información. Al menos, este
enfoque más “profesional” de la cuestión puede aumentar nuestra percepción de
nosotros mismos, haciéndonos más creíbles antes nuestros propios ojos.
¿Cómo lo ves? ;-))
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