domingo, 14 de junio de 2020

Mi pesar, a pesar de ti.

Ella teclea en el portátil su solicitud de acceso al centro de alto rendimiento con la misma ansiedad que tengo yo porque deje de hacerlo. Lo que para ella significa la puerta de entrada a una nueva vida, para mí es el cierre de una etapa a su lado. Concentrada como está en la pantalla y teclado, disimulo con gracia mi pena invocando a la generosidad del bonus-track que te dan al ser madre, sólo transferible a hijos.
Falso rictus de verdadero amor. 

Y es que cuanto más la miro, más crece el amor y la admiración que siento por ella. Desde su mirada, que no ha variado ni un ápice desde que la recuerdo gateando, hasta sus quejidos por no poder modificar el pdf, son los ingredientes de una niña nominada a mujer bandera. La despido antes de que me diga adiós sólo para ir acostumbrándome a su ausencia. Algo debe llevar esta relación maternal que genera adicción. Razono y convengo que es “ley de vida”, pero si queréis que os diga la verdad, siempre me digo lo mismo: “pues será ley de vida, pero que sea de otra vida, porque me fastidia y entristece igual”.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Sigues. Respiras. Vives

Latigazos de vida que dejan cicatrices en la piel madura. 
Los trazos de maquillaje corrigen pero no borran. 
Bajo la densa capa, la maleza.
Dolor silencioso que acompaña el sonido impostado. Nadie es capaz de captar el llanto que no lleva el grito asociado.
Sonríes como acto generoso y estampa que acompaña al regalo empaquetado. No preocupas sobre lo que no ocupa. El arte de surcar los renglones de la realidad es toda una especialidad.
Una cuenta atrás de algo que avanza con necesidad de impulso. Pilar erigido sobre una frágil superficie. Ritual danzarino que esquiva los coágulos que obstruyen y paralizan flujos.


El sueño melancólico inspirado en el sonido que emana de la fricción de las yemas sobre las cuerdas de un arpa. Viajas a cientos de kilómetros donde el día amanece frío y con rocío, la misma que dejó la taberna por el cielo, menos verdejo. Tienes una cita pendiente. Sabes que lo que no se fecha no se celebra.

Sigues. Respiras. Vives.
Agradeces, a pesar de que en el camino las espinas te hacen sangrar. No hay opción para la compasión. No hay derecho a la queja. A lo hecho, pecho.

La secuencia es la conciencia después de la demencia. Caer para después crecer. Buscar tu lugar en el rincón donde todavía llegue luz. No sabes vivir a oscuras. Quieres encontrar aquello que no estás buscando. Y como no rezas, no lo encuentras. 

Lees frases que al no salir de dentro acaban resbalando por fuera. 
Confundes con directos que carecen de alma. Imágenes de estados falsos con las que contar microrelatos aislados. La velocidad de crucero es tal que la mirada no alcanza a leerlos.

Sigues. Respiras. Vives.
Y no hablas de ti, sino contigo. Porque sabes que por muchos discursos que des, no hay audiencia que los escuche. El final es un principio universal, como el de que el agua moja, como el de que todo lo que sube, baja, como el de que todo lo que respira vive.

viernes, 14 de septiembre de 2018

#HistoriasdeBicis. PANDORA



Año 2070
La Tierra agoniza. La temperatura ha subido diez grados y apenas se puede soportar la exposición al sol. Los bosques se han convertido en zonas casi desérticas, los grandes océanos son ahora discretos mares.
En las ciudades viven tres tipos de habitantes: los que quieren cuidar el planeta, los que sienten indiferencia y las que son como yo.

En casa, ese almacén de chatarra en realidad, éramos siete. Las siete prisioneras de un Creador obsesivo, solitario y soñador que, por suerte, pertenecía al grupo de los que querían cuidar el planeta. De hecho, para él no existía otro amor que el que sentía por la Tierra. ¡Pobre loco!, desconocía el dulce sabor del beso en labios ajenos.  
Yo era la mayor de la familia. Estaba algo vieja, necesitada de cuidados, pero todavía era fuerte y robusta. Como las tardes de domingo resultaba molesta, poco deseada, aburrida.  Mi pareja, en cambio, era como las noches de un viernes: seductora y apetecible. Y como sea que los viernes están hechos para salir, muchas noches ya no volvía a dormir conmigo. Yo lo llevaba mal, me dolía infinitamente cada ausencia, pero no tenía ánimos para protestar. Sabía que cualquier día se iría, así que aprovechaba cada instante juntas.   

domingo, 12 de febrero de 2017

Natxo con tx.

El día sigue gris, y es que ni el sol está de humor. Por no acompañar, no lo hace ni el de la semana, antipático domingo.

Escogiste un momento cuanto menos oportuno para llevártelo. Todo rocambolesco. Ya sé. Ya sé que dicen que no hay que buscar respuestas a preguntas tan simples como inmensas, pero igual. Por qué y por qué de esta forma.

No contestes. Deja que hable de él y con él.

Hola Natxo (permite que te escriba entero, te veo más).

Gracias. Gracias por tantas horas al lado de mis hijos, no sólo cuidándolos sino también enseñándoles tu manera de hacer. Gracias por ese último consejo, por tantos otros que me diste sin mediar palabra. Gracias por hacerme pensar, invitarme a seguir adelante, sin haberme rechazado jamás. Gracias por ser ese tío Natxo cercano.

Lo tuyo no era ser evidente. Recuerdo lo que me concentraba en escucharte desde tu asiento de copiloto, con los niños detrás poniéndomelo más difícil. A veces, muchas de ellas te confesaré, ese hilito de voz tuyo que utilizabas para acompañar tus palabras se mezclaba con las risas de los chicos y resultaba todo un ejercicio de interpretación.

La discreción era en ti un valor. Siempre atinabas con esa reflexión que detenía mi particular torrente de ideas y me hacías volver a recomponer el puzzle.

Hace unos 10 años, cuando la cosa se puso fea, estuviste para recoger los ánimos. Como un buen actor de reparto, tu presencia mejoró la escena y sentí tu silencioso y cómplice apoyo. Gracias también por ello.

Siempre me declaré fan de tu mirada. Y es que esa manera de captar la realidad decía mucho más de ti de lo que pudieras decir tú mismo. Me va a costar ir por ahí y no imaginarte escudriñando cada rincón, cada rostro, cada detalle para tu foto. Ojalá te siguiera encontrando en estas redes que nos ayudan a contar y en tu caso, a admirar.

Hasta siempre, Natxo con tx. Personaje con más fondo que careta. Estabas entre mis favoritos, ¿lo sabías?. No me preguntes por qué, pero tú eras el último número de esa lista de frecuentes. Como no sería por las veces que nos llamábamos, sería por algo mucho más simbólico. Cosas de la vida. Como esta. Sin explicación.

Vamos a echarte de menos, no a olvidarte. Sé que te sentiré como siento a veces el abrazo de mi padre que descansa en algún lugar lejano pero a la vuelta de la esquina para cuando lo necesito. Sé que hablaremos, como lo hago con él, en días o momentos cómplices.

Voy a ayudar todo lo que pueda y más a los que se quedan. Corazones rotos que ayudaré a recomponer con mi cariño. Esto es una carrera de fondo que recién empezamos y yo tengo fuerzas para las largas distancias. Ahí estaré, junto a los tuyos y juntos a los que son también algo míos.
Descansa en paz, a nuestro pesar.


sábado, 24 de diciembre de 2016

Heroínas de barrio

Habitan entre nosotros bellos personajes, mezcla de damas refinadas y guerreras entregadas, que lidian batallas urbanas, día tras día, sin otro propósito que el de crear un mundo mejor. Son las heroínas de barrio, mujeres anónimas que nos cruzamos con la ceguera del despiste, sin mirar.  

De no ser porque son mortales y reales, serían de la familia de las hadas por su carácter fantástico, sabio, hermoso y valiente. 
Tienen nombre propio y singular, aunque no las llamemos siempre por ellos.

Así son ellas. Mujeres que se desviven por los demás sin esperar recibir nada a cambio. Generosas con su tiempo, que empaquetan con cariño para regalarlo a desconocidos. 

Desprendidas con lo que también las hace bellas, como su larga melena, que donan sin pensar para que otras mujeres, afectadas por una enfermedad, puedan lucirlo por ellas. 

La primera historia es simple y preciosa. Durante meses, una heroína deja crecer su pelo, negro, fuerte y brillante, con el único objetivo de que cuando tenga una longitud suficiente, pueda ser cortado y donado. Con él, unas manos habilidosas en Mechones Solidarios, crearán una peluca que cubrirá los estragos de una mala pasada. Lo postizo se hace bello por arte de paciencia. Dicen en Mechones Solidarios que devuelven sonrisas a personas que están o han estado enfermas. Y yo, me lo creo.  

Bonito gesto y ejemplo para aquellas niñas cuyo modelo estético es el de celebrities artificiales y plastificadas. Bonito cuento de hadas madrinas contemporáneas que, en un entorno más egoísta que altruista, nos infunde esperanza. 

Acabando estas cuatro líneas mi hija se sienta a mi lado y se sorprende: ¿Heroínas? Recientemente le han hablado de las drogas y me pregunta si estoy escribiendo sobre una de ellas. Me da que pensar. El femenino de Héroe coincide con el nombre de una sustancia adictiva y nociva. Aunque la droga también es un «término de uso variado que en medicina se refiere a toda sustancia con potencial para prevenir o curar una enfermedad. Vamos a no liarnos y a quedarnos con eso.

Gracias, Heroínas de Barrio, por estar ahí e inspirarnos. Gracias A. 

   



  

sábado, 2 de enero de 2016

A los que os quedáis sin ella. DEP.

Hoy es uno de esos días en los que ya te das cuenta que tus propósitos del 2016 son un "fail" total. Que el papel lo aguanta todo pero que es más fácil escribir que practicar.
Se suponía que el humor iba a sazonar las dificultades y la entereza las malas noticias.
 ¡A la mierda con ambos!. No me sale ni reír ni tirar del carro.

Hoy nos hemos despertado con la triste noticia de la pérdida de una madre que deja hijo, marido, familia y amigos en la más profunda desolación. ¿Cómo le das la vuelta al día? Así que hago lo único que me sale, que es escribir, sobre lo único en lo que pienso: el rastro desolador que deja esta trágica desaparición.

Como la imagen de las cenizas y colillas en una plaza tras una manifestación, todo se ha tornado desagradable. Parece que haga más frío y los recuerdos, que estaban aparacados en otra estación, regresan descontextualizados.
Y me pregunto ¿quién soy yo para estar así cuando todo un ejército de personas encuentran el ánimo para tirar?
......
......

Pues mira, basta ya. Precisamente por tod@s vosotr@s, por ti, y por ti....dejo de tontear con la desidia y le doy la patada a este balón de amargura.

No puedo cambiar lo que ha pasado, pero sí ayudar a pasarlo mejor. Quiero lanzar mis brazos a quien los necesite y mis palabras a quienes alienten. Por lo pronto, yo estaré lo suficientemente erguida como para que otros se apoyen en mí.

Brazos en jarras sobre las caderas, María Belón diría: Vale, por esta vez sí! (*)

¡A la mierda!, pero esta vez con el protagonismo de este duelo que no me corresponde.

Leo en las redes posts desgarradores de amigas y amigos que sí pueden permitírselo. ¡Ánimos a tod@s! Aprieto las teclas con más fuerza si cabe!!!

Y sí, quedáis vosotros dos. A quienes me cuesta imaginar sin volver atrás, sin blasfemar. Es injusto, inexplicable, doloroso. No tengo consuelo. Sólo, de nuevo, mi pensamiento que desde fuera, lo sé, es capaz de decir que es mejor no preguntarse por qué, sino para qué. Muchos, muchos ánimos Fer y Jr!


(*): María Belón, superviviente del tsunami de Tailandia de 2004, significó una importante revelación en mi vida y, desde hace algo más de un año que la vi, todavía sigue inspirándome. Muy recomendable escucharla, por ejemplo, aquí: http://bit.ly/1NXHwbY



jueves, 1 de octubre de 2015

Las tijeras del pensamiento creativo

Cada día pregunto a mis hijos (o a todo hijo de vecino que se preste) qué es lo mejor que les ha pasado durante la jornada. Una pregunta sencilla, de las de "multiple choice", directa, clara, que, sin embargo, no tiene una respuesta fácil. Se quedan minutos pensando, me miran distraídos haciendo ver que no me siguen, veo como van dándole vueltas a sus cabecitas y vuelvo a formular la pregunta.

¿Tan difícil es? ¡Ni que fuera un examen!

Me lanzo a reflexionar sobre ello. Intento encontrarle una explicación. Enlazo y rescato algunos de los impactos que mi mente ha recibido los últimos días. El primer boceto me lleva a que el problema es la “priorización”, la jerarquía, el podium de clasificación que mentalmente hacen mis hijos al haberles pedido “la mejor”. No una cosa buena genérica, una cualquiera; “la mejor”. Ais mami, me digo, ¿por qué tengo que obligarles a escoger sólo una descantando otras buenas? ¿No es una forma de limitarles, encorsetar sus pensamientos y condenar en el olvido otras experiencias que, seguro, habrán vivido? Aquí vengo yo, adulta figura con unos cuantos años acumulados, con las tijeras del pensamiento creativo.
De seguir haciéndolo así, esta sería yo:

(Gracias J.M.M. por la ilustración que tanto necesitaba para explicar la idea).

Y de la autocrítica, saco a flote una frase que escuché hace un par de días: “La creatividad se alimenta de la imaginación”.

Y yo, haciendo recortes.

Y no sólo yo...

En Japón se “insta” a las Universidades a restringir la educación en humanidades como un “paso activo para servir a otras áreas que atiendan mejor las necesidades de la sociedad”. Necesidades adultas, claro está. http://bit.ly/1NKlsSL. Las carreras que se verán afectadas por esta decisión no son sólo las relacionadas con las artes, como Lengua y Literatura o Bellas Artes, sino también otras licenciaturas como Derecho, Educación o Economía.
No soy una experta pero entiendo perfectamente que seguimos recortando esas nubes de pensamiento creativo que tienen nuestros hijos e hijas. Y quizá estamos recortando en lo que nos identifica como ser humanos. http://bit.ly/1uNBMto

Así que cambiaré la pregunta de hoy. ¿Qué cosas buenas os han pasado hoy?

A mí, de momento, muchas. Una de ellas ha venido de mi gran hermana-amiga M.J. y tiene buena pinta: http://bit.ly/1VpkscU


martes, 28 de octubre de 2014

Tributo a 'Flores en el ático'

Hace unos días escribí que para darle la vuelta a la tortilla había que tener la sartén por el mango, asirla con fuerza y no dejarla llevar. Era otra forma de decir que llevar las riendas de tu vida hace que la dirijas, o al menos la orientes, hacia donde tú decidas. Me pregunto por qué algo que parece tan sencillo puede resultar tan complicado a veces.

Nuestras vidas parecen complejos planes de movilidad, diseñados con sus desvíos, entradas y salidas; enormes y frecuentes rotondas que desaceleran nuestra velocidad o grandes avenidas por las que superamos valientemente la permitida. Perdemos el control y volvemos a recuperarlo secuencialmente, de igual forma que las estaciones se suceden a lo largo de un año de manera ineludible. Tropezar no es necesariamente una consecuencia de calzar 15 centrímetros de aguja ni, por el contrario, mantener el equilibrio es exclusividad de acróbatas y trapecistas. Uno no sabe cuándo ni por qué, pero llega cual movimiento pendular, el yin y el yang, la cara y la cruz, el bien y el mal. Lo que nos diferencia, a nosotros y a nuestras idas y venidas, no es el qué, sino el cómo, que acaba determinando el 'para qué'.

No tengo apellido académico ni estas líneas poseen valor científico. Mi cartera está llena de horas de reflexión contrastadas con experiencias vitales, más reales que realistas, que dan entre otros frutos papiros llenos de tinta, normalmente de color negro. No soy más que una de tantas voces que se escuchan solo a través de las teclas y aún así no se callan. Me permito sentar esta humilde cátedra y dedicarla a quienes como yo, y antes que yo, han decidido coger ese mango de la sartén con todas sus fuerzas con el único propósito de intentar darle la vuelta a la tortilla de los acontecimientos.

Pienso en quien llevo hasta 10 años de delantera, que está pasando por uno de esos caminos abruptos, serpenteantes, llenos de curvas peligrosas que te acercan al precipicio, provocando ese vértigo que te engulle. Pienso en su lucha por regular la marcha para no consumir todo su depósito y poder llegar a buen puerto. En sus ganas de no pisar el freno, de salir rápido hacia adelante, sin importarle cegarse con el reflejo de sol, salga o no por Antequera.

Pienso en mis otras dos que la rodean en edad. Una cuatro sobre el par, otra con la que casi hace birdie. Ambas luchadoras incansables, comensales de vidas con sabor agridulce, guardianas de secretos familiares, fuertes como robles en los que apoyarse, a la vez que flexibles como el tallo de un junco sometido al temporal.

Pienso en el heredero de una fortuna extinta, de una responsabilidad mal interpretada, de frustraciones ajenas. A las pruebas que me remito para tildarle de erudito personaje con el que me río del pasado, mirando de reojo al futuro, mientras el presente nos lo merendamos bañado en chocolate y nata, lo que me recuerda a sus estornudos delatores y la consecuente reprimenda.

Todos nosotros hemos soltado alguna vez ese mango, en ocasiones por falta de fuerza y tantas otras para no quemarnos. Pero tenemos algo en común, un sello marca de la casa que nos distingue, que configura nuestro escudo familiar. No somos altezas pero tenemos esa actitud dispuesta, altiva y retadora. Dejamos de restar los fracasos para sumar los éxitos porque salga cara o cruz, somos de los que recogemos la moneda y la lanzamos al aire con la misma esperanza de acertar el resultado.

Puede que la tortilla todavía no haya dado la vuelta para todos. Puede que unos tengamos mas ganas que otros. Pero de lo que estoy segura, es de que por muy cruda que quiera presentarse la vida, nosotros la pasaremos tantas veces como sea necesrio, hasta que su aspecto mejore y su sabor nos deleite.

Ánimo y fuerza por nuestras venas. ¡Os quiero hermanos míos!

viernes, 18 de abril de 2014

El sabor agridulce de tu figura

Sobre mis piernas el iPad. En mi cabeza tu imagen, nítida y perfilada con todos tus detalles. El mismo trayecto de cada día, la bendita rutina que estira de mi voluntad a pesar de que se resiste como la conciencia cuando se tienta. Cerraría los ojos pero no quiero que aparezcas todavía más real. Escribo en un intento de desviar mi atención, de distraer tanto tormento. Falso ejercicio, pues acabado hablándote a través de mis teclas vocales. Parafraseo cabriolas imaginarias de abrazos y besos. Y acaba por gustarme. Como dice la canción... Just an illusion. Esa es la parte dulce, la que recrea las risas, la que planifica nuestras salidas.

Esta espera es la antesala de la pena que indefectiblemente te da la bienvenida. No me acostumbro a la forma que tienes de venir a verme. Eres tan deseada como malvada. Puede que me vayas educando pero tu asignatura se me sigue atragantando como el primer día. Después de tantos años me suspendes siempre en primera convocatoria. Y te juro que nadie se prepara más que yo. No me das tregua. Acudes como una musa a mi canto y llegas preciosa a la vez que mentirosa. Me ofreces tu alegría, llevándote en prenda la mitad de ella.  Encoges el perímetro de lo que me late, dejándolo al tamaño de un penique.

Te presentas con ese aire seductor pero conozco tus dos caras. Quisiera mirarte con otros ojos, pero no me fío. Me resisto a caer en tu trampa, porque eso eres...un engaño. Te llamas Vacaciones, te apellidas Amarga. Me apartas momentáneamente de algo que quiero más que a mi misma. Y no me acostumbro.

Un año más ya has llegado, ya estás aquí, dejándome con el sabor agridulce de tu receta.
Por suerte, a fuerza de intentar engullirte, mi paladar ha aprendido a degustar el sabor de la amargura con tintes de dulcura.

Voy a intentar ignorarte, la única forma que tengo de caminar a tu lado sin que me desplaces. Después del punto y final de esta falsa oda a tu figura, voy a darte la espalda. Dejarás de existir hasta que me devuelvas lo que te has llevado y que te pertenece a medias.

Dicen que la muerte es la única capaz de cancelarlo todo. Y tú estás bien viva, así que no voy a darte el gusto de cancelarme nada.

jueves, 13 de febrero de 2014

24 horas y San Valentín

Te despiertas antes de que suene el despertador recordando la nota de la agenda de tu hijo, a la vez que añades en el calendario "enviar fotos para completar la web". Repasas con rapidez los detalles del día, encadenando en la secuencia los actos personales y los profesionales. Agregas un par de recordatorios más antes de leer en titulares de hasta 140 caracteres los temas más relevantes del momento. Estamos hablando de Twitter, algo más que una red social. Te detienes en tu favorito,deleitándote en la imagen que tantas veces se cuela graciosa e inocentemente en tus pensamientos. Intentas leer entre líneas lo que no recibes en párrafos.
Suena la alarma y valientemente la ignoras unos minutos, como si pudieras hacerle caso omiso. Al fin y al cabo, piensas, el día lo empezaste tú bastante antes de que ella llegara. Te levantas con las secuelas de unos pasos que horas antes habían estimulado movimientos rítmicos. Pasas a recomponerte con la cascada de agua que resulta el recurso natural que desarrolla tus funciones vitales como las de todo ser vivo. Decides tu indumentaria en función de lo que te depara el día y el medio a través del cual irás a por ello. Los tacones son malos compañeros del asfalto, las prisas y las zancadas aceleradas. Arrastras de la cama con una grúa imaginaria a unos niños encorsetados a las sábanas, deseosos de quedarse en ellas eternamente, de manera extraña, siempre que no es festivo. Mientras canturreas estrofas cariñosas, con voz forzadamente impostada, preparas una muestra gastronómica en formato delicatessen. El café, cargado y con leche, endulzado y en taza, es el gran aliado de esta dirección de orquesta. Consigues reconstruir un aspecto algo deteriorado por la edad con la ayuda de cada vez más pinceles.

domingo, 9 de junio de 2013

Aitana...

Raquel Aitana.
Descubro hoy, día de tu despedida, de la voz de tu hermana, del puño y letra de tu padre, que te llamaron Aitana por la cima de la sierra que lleva el mismo nombre, conjunto montañoso del Sistema Bético.



Algo tenía que tener sentido, porque no lo encuentro en nada lo que tiene que ver con tu marcha.

Descubro la gran familia a la que pertenecías. No sólo tu madre, padre, hermana y cuñado... sino la que formabas también con tus compañeros de "pasión".. excursionistas, montañeros, ...  Lo unidos que estábais, la piña que hacíais.

Tu madre se ha pasado toda la ceremonia ahogando un llanto que venía huracano con sus manos presionando su boca. Tu hermana mientras tanto, le transmitía toda la fuerza que era capaz a través de sus abrazos. "Sortirem d'aquesta amb l'ajuda de l'Arán" (tu sobrino...¿verdad?), ha dicho tu hermana mirando a tus padres, compungidos, deshechos, destrozados. Las palabras entrecortadas han llegado hasta las últimas filas donde estábamos nosotros, todos, en un momento también doloroso y desgarrador.

sábado, 30 de marzo de 2013

I am a Princess.

Hace unos días escribí este tweet: "Princesas gladiadoras. Dulcineas comprometidas. Brujas sin escoba. Hadas madres y madrinas. Sólo nos falta ser mujeres sin complejos! #vamos".
La gran Mire Bel lo marcó como favoritos minutos después. Fue la única mención y aunque no era un fin en sí mismo, me dio que pensar.
Confieso que me encuentro en un concienzudo estudio de mercado sobre el comportamiento de las mujeres y me gustaría corroborar si alguna de mis ideas tienen validez. La metodología es pura observación empírica, y la muestra, "cualquier bicho viviente" como dirían algunos cuya definición es precedida por un "masc.". No, en serio, la muestra es cualquier amiga, compañera, vecina, hija, madre...que tengo cerca. De cualquier edad y, a poder ser, con cierto interés y/o experiencia vital.
Siento que no soy muy sincera pues en mi análisis, oculto el propósito real mientras pregunto, cuestiono, reto o símplemente observo.

Me interesa aprender sobre nosotras y nuestras relaciones con ambos géneros (el nuestro y el opuesto. ¿Estaré diciendo bien eso de opuesto?). Sobre nosotras y nuestras cargas. Nosotras y nuestros anhelos. Nosotras y nuestras frustraciones. Nosotras y nuestros roles... Vaya por delante que me considero "feminista de aspiración", "machista de educación" y que ello me acarrea enormes contradicciones personales. 

Querría compartir algunas reflexiones, que no aprendizajes en cuanto no se han validado teóricamente por expert@s, ni pueden elevarse a categoría.

Obviamente, si eres mujer podrían interesarte y hasta arrancarte algún comentario. Si no lo eres, pero te sientes, también. Si eres hombre te pido que no dejes de leer todavía... Quizá de ti pueda aprender más si aportas tu punto de vista. No te vayas todavía...¡aún hay más! :-)


Para intentar centrar el discurso, recurriré a las descripciones que utilicé en el tweet que definen algunas de las tipologías de comportamiento que he ido identificando:

1_Princesas gladiadoras: Un maridaje casi perfecto. ¿Quién no querría suplir la debilidad o dependencia de una princesa con la fuerza y determinación de una luchadora?. Son mujeres que, de los sapos que han besado o príncipes que han rechazado, deciden empuñar el escudo y armarse de coraza. Se preparan para la lucha quizá mucho antes de encontrar al enemigo. Evoca a una mujer preparada, sensible y estratega. Alguien poderosa, segura y atractiva en su conjunto. Si fuera un nombre, sería Sabela, la de nuestra "London Blogguin Night". 

2_Dulcineas comprometidas: Una visión del mundo de hoy, a través de los sueños del pasado. Es una dama que habita en el corazón de un caballero (o de otra dama, en todo caso) pero que a diferencia de la del Toboso, es consciente del amor que recibe y profesa. Y no sólo eso, sino que se compromete. Lo hace con sus sentimientos, con sus proyectos vitales. Idealista, a la par que realista. Existe, ¡vaya que si existe!. No es, como aquélla "quijotesca", producto de la imaginación de nadie. 

3_ Brujas sin escoba: De las buenas. Son mujeres que intuyen el dolor ajeno y acuden a su consuelo mucho antes de que las reclamen. Organizan, potencian y disfrutan de los aquellarres, que son sus válvulas de escape. Pueden viajar a través del tiempo y apenas notas las secuelas de ello. Son hábiles y por ello imprescindibles. Despiertan respeto por cuanto predicen, se anticipan. Llegan antes que nadie, sin necesidad de invocarlas, aunque una vez llegan, no puedes dejar de necesitarlas.  

4_Hadas madres y madrinas: Generosas, dedicadas, sacrificadas en la acepción más laica. Capaces de hacer magia con las palabras y con los hechos. Se multiplican en sus roles y rara vez pierden los papeles. Les mueve la cabeza y el corazón. Las detiene la injusticia y la sinrazón. Tienen grandes brazos, que alargan y multiplican cual tentáculos para alcanzar todo lo que deben cuidar.  

... y en todas y cada una de ellas, descrubro...

5_Mujeres "con complejos": Ais, ais, ais,...Llevamos todas grandes y pesadas losas sobre las espaldas. Mochilas cargadas de miedos, complejos, inseguridades.. que ni siquiera las más bellas del reino dejan de llevar. Para muestra un botón: "Sacúdamonos el pecado de ser mujeres, bellas y/o alegres y vitales (porque la luz que irradias es más convincente que el color de tus ojos o los centímetros de tu cintura) y metámonos en esto que el vivir tiene de improvisación (porque guión no hay). 
No estoy diciendo que nos deshagamos de nuestras cargas, en cuanto las asocio a responsabilidades. No estoy diciendo que no tengamos derecho a tener miedo y hasta a ser inseguras. Pero tenemos que gestionar todo ello de otra forma. Debemos ser capaces de hacer el ejercicio de cargar y descargar. De compartir y equilibrar los pesos. De descansar sin que por ello nos autoflagelemos con sentimientos del culpa. De pedir, sin sentirnos desmerecedoras.
Porque mucha parte del peso, en mi opinión, lo escogemos nosotras mismas. Y mira tú por dónde, que solemos seleccionar el más pesado!!!. No señoras, no!. Si, como decimos, queremos resultados distintos, no debemos hacer siempre lo mismo (Albert Einstein).

En resumen, el mundo de lo femenino es inescrutable. No soy capaz de verle un horizonte finito a mi particular análisis. Tampoco me importa, al revés, me fascina la idea. Porque soy mujer. Y porque no pienso dejar que ello sea una mera etiqueta programada con la que firmar mis actos.

Y porque no soy la única que piensa así...

Mirad qué vídeo tan inspirador de Disney. Y si es de Disney, es que puede ser:


domingo, 3 de febrero de 2013

Empieza mi gran aventura_"Historias por crear"

Se me hace raro tener que eliminar algunas de las entradas que con tanto mimo y dedicación había publicado en el marco del relato "London Bloggin Night". Sin embargo, el motivo por el que lo hago y la satisfacción personal que me genera, hace que me resulte más fácil hacerlo.

Todo empezó un caluroso día de agosto de 2012,en Madrid, con mis hijos en casa de unos amigos. Llegó a mis manos un reto que tenía que ver con escribir una historia y me lancé de cabeza. No lo dudé. Sentía la necesidad de expresar, mediante la presión ejercida sobre el teclado de mi portátil, situaciones, personajes, historias que vagaban por mi cabeza. Esa era, indudablemente, la ocasión.

Seis meses y 3 amigas después, el 1 de febrero de 2013, salía a la luz de la red el primer blog colaborativo de relatos a través de internet: Historias por crear

Es un proyecto personal, pero también un ejercicio de trabajo en equipo, suma de capacidades e  ilusiones compartidas. Junto a Patricia, Rut y Sandra he visto cómo una idea se ha convertido en un castillo en el que ahora habitan tres "princesas gladiadoras" (como me gusta decir a mí).

Iniciamos esta andadura con la historia que hemos titulado London Blogguin Night cuyo primer capítulo presenta las dos protagistas: Sabela y Eme.

Os invito a participar con vuestras aportaciones sobre lugares, personajes, situaciones, frases, nombres, ... que queráis ver reflejados. Capítulo a capítulo, incorporaremos las peticiones recibidas.

Así mismo, también podéis seguirnos a través de Twitter, Facebook o Pinterest

Sé que el camino no va a ser fácil, que las críticas no serán siempre positivas, que nos asaltarán las dudas, los miedos y recelos. Pero una vez leí que "el honor está en el empeño" y esa va a ser mi actitud. Empeño, esfuerzo, trabajo, dedicación, tiempo, cuidado, ...esos van a ser algunos de los términos del campo semántico a adoptar.

Asumo pues la responsabilidad que adquiero con nuestros seguidores, sean cuantos sean. El compromiso de intentar no defraudarlos.

Gracias por haberme seguido a través de este blog personal.

¿Seguimos en http://historiasporcrear.blogspot.com.es/?



viernes, 12 de octubre de 2012

Yo confieso



"Yo confieso" es el título del último libro del escritor barcelonés Jaume Cabré http://www.rtve.es/television/20110914/las-confesiones-jaume-cabre/461441.shtml

He cogido prestado su título para referenciar esta nueva entrada que es algo atípica, por lo de íntima y personal, pero que llega en un momento muy especial, a pocos días del 10º aniversario de mi hija mayor, Inés.

Yo confieso que me metí en esto si no por casualidad, sí un poco de oídas. Lo más cerca que había estado de responsabilidad semejante databa de mis años mozos y he podido constatar que nada tiene que ver ocuparse de un pack de hermanos que pasar a ejercer el papel de madre.

Si debo ser sincera y llevar a gala la prenda que he cogido prestada, admito que he aprendido con el tiempo lo que supone realmente la maternidad y a ejercer de madre de una manera cada vez más seria, responsable y profesional. Siento si puedo herir algunas susceptibilidades pero os diré que para mi, junto a todo el romanticismo que lleva asociado este papel, que lo reconozco, no deja de parecerme una profesión a la que decides dedicarte sin más remuneración que la satisfacción de un esfuerzo bien invertido.

Una vez leí que ser madre suponía admitir que tu corazón caminará para siempre fuera de tu cuerpo. Así es. Mi reflexión es que el ritmo cardíaco debes marcarlo tú y no dejar que el instinto básico que se despierta en el momento de convertirte en madre, sea el que dirija libre e inconscientemente tus pasos.

Otorgo a nuestra figura la mayor responsabilidad que imagino: lograr que nuestros hijos sean los portadores de grandes e importantes valores personales y sociales, y se conviertan en altavoces de estos mismos. Ayudarles a convertirse en personas sin miedos o capaces de enfrentarse a sus propios fantasmas. Seguras de sus fortalezas y a la vez de sus propias carencias. Con recursos personales para desarrollarse, con cintura para poder buscar la respuesta a toda pregunta, con el gusanillo de la inquietud y la curiosidad que conlleva recibir el testigo de la vida que les estamos dando.   

Lejos de resultar poco emotiva, yo confieso que este es uno de los objetivos más ambiciosos que uno puede marcarse y para alcanzarlo, sin duda, se debe estar sobradamente preparado. No vale dejarse llevar por la corriente de la vida trasladando a la naturaleza las riendas de este cometido. No vale asumir un peso tan grande en tus espaldas que te impida crecer o te deje anclada al suelo sin poder avanzar. No vale mirar a otro lado cuando la desesperación personal te nubla la vista. No vale liderar la batalla si no tienes armas con las que pelearla.

Yo confieso que no existe mayor satisfacción que ver cómo va calando tu labor en esa personita que empezó siendo un lienzo en blanco y donde poco a poco se van escribiendo los primeros renglones, dibujando incipientes trazos.

Yo confieso que huyo de las imágenes estereotipadas que esconden tras ellas una falta de empeño, un comportamiento “austero”, un miedo encubierto, un preocupante desconocimiento.

Y, por supuesto, si es cuestión de confesar, yo confieso mis miedos. Yo confieso mis momentos de frustración. Yo confieso las crisis y la pérdida de confianza en mi misma. 

Pero confieso que a pesar de ello, no pienso ceder en el empeño de hacer de madre con todo mi corazón y también con toda mi razón.




  


  

sábado, 11 de agosto de 2012

El dolor que te mata y da la vida

Hay un dolor que por muy aprendido que lo tengas te desgarra igual y de la misma forma cada vez. Es tan intenso y profundo que todo el esfuerzo que haces para superarlo es inútil!!! Es como nadar contra corriente en un día donde el mar es tan bravo que ni toda la intensidad en tus brazos consigue que avances un metro. Te arrastra tanto que sigues viendo la inmensidad del horizonte ante ti, sin fin, sin esperanza, sin medio alguno para llegar hasta él.

Hay un dolor tan interno que hace que tu corazón se reduzca al tamaño de una lenteja. Es como si te faltara el aire al respirar. Tienes que hacer tanta fuerza en el estómago para recuperar el aliento que sientes cómo tus músculos se contraen hasta llegar a tocar con tu espalda.
Hay un dolor tan devastador que arrasa con todos los pensamientos alentadores, con toda planificación de superarlo, con toda intencionalidad de esquivarlo. Es tan provocador y despiadado que consigue apoderarse de tú razón, de tus argumentos para dejarte desarmada y destruida.
Hay un dolor tan sintomático que no conoce de antídotos ni remedios. Es como un virus mutante que ha aprendido a superar todos los tratamientos utilizados y logra campar a sus anchas por el cuerpo invadido.
Hay un dolor que puede cortar el aire en dos mitades y hacer que esa separación se convierta en un agravante más de tu insuficiencia respiratoria.
Hay un dolor que tiene nombre y apellidos y la desfachatez de poderse traducir a todos los idiomas y tener tantas acepciones como personas que lo sienten para poder universalizarse. 
Ese dolor, que conozco y he sufrido desde varios ángulos, te anula e inmoviliza durante las primeras horas cual veneno no letal que te administra tu peor enemigo. 

Ese dolor, sin embargo, remite si logras controlarlo. Pierde su fuerza 10 conforme la lucha interna se abre paso en tus entrañas. Se alza un pequeño ejército de supervivientes en tu interior que con ahínco y esfuerzo van rompiendo las 
lianas
que se han ido formando a tu alrededor.
No es fácil, ni rápido, pero con el tiempo has alimentado ese grupo de liberadores con 
autoestima y esperanza, lo que les aporta valor y fuerza en la lucha.

Después viene la calma que sientes tras el desgaste. Empiezas a mover tus músculos según tu propia voluntad y no la de su destructor. El ritmo cardíaco se acompasa y empiezas a aliviarte. Vas recuperando el control de tu cuerpo y alma.
Sabes que es un pequeño triunfo pero que el dolor resurgirá por mucho que lo hayas vencido en este asalto.

Sabes que mientras seas más madre que mujer, más madre que amiga, Madre, más que nada, no dejarás de entablar estas batallas con tan imponente adversario.

Es curioso cómo mientras dejas de moverte puedes asistir a ese espectáculo desde fuera e identificar todos y cada uno de los efectos descritos.

El dolor de la añoranza, la nostalgia, la preocupación, te destruye en su primer ataque pero te hace más fuerte si logras alcanzar la victoria. No desesperes ni tampoco niegues. Volverá. Pero puedes volver también a rehacerte.

viernes, 27 de julio de 2012

A ti, que me lees cuando escribo.

Hoy quiero contarte que no hay día que pase sin pensar en escribirte. A pesar de ello, hace semanas que no logro encontrar la inspiración para hacerlo. Soy tan exigente, busco tanto que te interese lo que cuento, que no encuentro nunca como hilvanar adecuadamente todas mis ideas y todos mis temas.

Me desespera, la verdad, y es por eso que hoy, pasado tanto tiempo, me he decidido a contarte exactamente por qué no te escribo.

Voy a confesarte que he empezado ya varios párrafos de lo que pretenden ser algunas entradas semi profesionales. Querría aportarte mis reflexiones, adornadas con pinceladas de credibilidad prestada de otros personajes, pero no he sido capaz de obtener el resultado esperado. Y créeme cuando te digo que nada me aterra más que decepcionarte, desinteresarte o frustrarte.

Sé, por otro lado, que con esta sequía literaria pierdo ya parte de tu afinidad, de tu gracia... Y eso me presiona y obsesiona.

Es por esto que hoy, lejos de levantar la presa y dejar fluir "ríos de tinta", caudales de frases, litros de ideas...tecleo sólo cuatro gotas de inspiración con el único objetivo de sincerarme y disculparme . Quiero ser transparente y sincera desde la humildad que me provoca mi propia incapacidad de escribirte con frecuencia y mantener tu atención en alto grado. 


Que sepas que te tengo el respeto suficiente como para que al expresarme, encuentres en mi "voz" escribana un mensaje que cale en algún punto de tu ser. Y que a pesar de que no puedo dejar de pensar en ti, y en ello, no resuelvo ni demuestro. Así que no me queda otra que disculparme, porque quizá el problema esté en que no me esté dedicando a ti como merecieras. O porque debiera preguntarte si es que puedo hablarte de algo que te interese.


En cualquier caso, mi querid@ lector, perdona que este blog, en el que un día decidiste aterrizar, no cumpla con las exigencias ni expectativas que depositaste tal día como hoy. No pienses que es falta de mimo o de interés, sino simplemente de una mezcla entre el miedo escénico, la falta de recursos y las limitaciones personales.

Dicho esto, y como no podría ser de otra forma, acabo de la única forma que me sale contigo, agradeciéndote que estés ahí de una forma tan generosa.

sábado, 23 de junio de 2012

No es lo que es, sino lo que parece ser.


Hace algunos días escuchaba a mi nuevo conocido Liberto Pereda www.libertopereda.net hablar acerca de lo importante de las percepciones en un mundo donde lo que pasa no es fruto de la consecución de un acontecimiento, sino de la interpretación que de él hacemos cada uno de nosotros.

Coincide esta hipótesis con la esgrimida por muchos profesionales de la comunicación política que sostienen que lo importante de un discurso político no es lo que se dice, sino la percepción que se deriva de lo que se ha dicho.

Ambas afirmaciones, lejos de ser meras aproximaciones psicológicas, me resultan muy significativas a la hora de abordar la mayoría de situaciones cotidianas. 

Imaginemos, por ejemplo, una situación bastante común en la que una persona sostiene una postura contraria a la tuya y hasta te culpabiliza por el hecho en si, mientras que tú intentas convencerle de que los hechos son diferentes y la realidad totalmente contraria. En resumen, la típica discusión en la que el “sujeto A” se desgañita recordándote los hechos acontecidos una y otra vez, y donde el “sujeto B” se defiende, normalmente con la negación de los mismos para su desesperación.

Resultado: horas y horas perdidas con frases y palabras hasta posiblemente malsonantes, desgaste emocional, falta de credibilidad, inutilidad, frustración,… Y lo peor de todo, no se avanza en ninguna dirección y siguen estando ambos en la casilla de salida.

Sin embargo, ocupémonos de esa misma situación pero habiendo interiorizado, por parte del "sujeto B", cualquiera de las teorías de las percepciones antes mencionadas.

En este caso, nuestro “sujeto B” sabe que lo importante de la situación no es el hecho de discusión sino la percepción que del mismo tiene el “sujeto A”. Dicho de otro modo, la forma en la que lo ha interpretado y asumido.

Y no es baladí en tanto que percibir es algo complejo, relacionado con una operación cognitiva que realizamos en nuestro cerebro en la que seleccionamos y organizamos la información recibida a través de nuestros 5 sentidos. Además, “este proceso de selección de una persona comprende tanto factores internos como externos, filtrando las percepciones sensoriales y determinando cuál recibirá la mayor atención. La forma en que las personas interpretan lo que perciben varía en forma notable. La interpretación de una persona de los estímulos sensoriales que recibe, conducirá una respuesta, sea manifiesta (acciones) o encubierta (motivación, actitudes y sentimientos) o ambas. Cada quien selecciona y organiza los estímulos sensoriales de manera diferente y, por lo tanto, llega a interpretaciones y respuestas diversas. La diferencia de percepción ayuda a explicar por qué las personas se comportan en forma distinta en la misma situación. Con frecuencia se perciben las mismas cosas de manera divergente y las respuestas de comportamiento dependen, en parte, de ésas”.

Asumido esto, pienso en la estrategia de gestión por parte del “sujeto B”. No se trataría, por tanto, de ahondar y recrear el hecho de discusión en sí, sino que sus esfuerzos deberían centrarse en:

1.- Identificar la percepción que el “sujeto A” tiene.
2.- Modificar esa percepción mediante la interpelación de alguno de sus 5 sentidos.
3.- Armarse de paciencia. Pues si modificar un hábito ya es árduo y tedioso… no puedo imaginar lo que debe costar modificar una percepción.

Bromas aparte, el desenlace, estoy convencida, será muy distinto manejando bien esta información. Al menos, este enfoque más “profesional” de la cuestión puede aumentar nuestra percepción de nosotros mismos, haciéndonos más creíbles antes nuestros propios ojos.

¿Cómo lo ves? ;-)) 

martes, 22 de mayo de 2012

Espejito, espejito mágico…


Después de un largo y tedioso periodo falto de motivación, llega el 21_5_2012, día que he bautizado como el de la "Gran Decepción", en el que encuentro esa inspiración perdida y me decido a escribir.

Antes de abordar el tema, que pareciera algo frío para exponerlo así, sin más, reflexiono unos minutos sobre ese instante en el que recupero la visión. Hago referencia a mi "descubierto" escritor Javier Ruiz Taboada, http://www.ruiztaboada.com/, de quien escuché que la nostalgia, la melancolía y el silencio de la noche eran fuentes de su inspiración, mientras que "la felicidad" resultaba no ser una buena musa para ella. Yo no sé si será o no será, pero lo cierto es que tal día como hoy, el de la "Gran Decepción" repito, me visita una señorita coqueta, inquieta y curiosa, llamada Inspiración. Le abro las puertas y le entrego mi pluma (virtual, siempre virtual) para que escriba de lo que ha venido a hablar...sobre la "marca personal".

Uy, uy, uy...os advierto... Viene esta señorita con ganas de provocar, pero voy a intentar, con gracia y sutileza, borrar los rasgos más personales y hacer de esta entrada una reflexión general, de las que tienen mucho que ver con el sentido común y poco con un despecho en particular. Lo sé, lo sé , @ruiztaboada, escribimos sobre lo que vivimos, pero el matiz con el que lo cuentas modela la intensidad autobiográfica.

Dejando pues a nuestra invitada hablar sobre "la marca personal" empieza por preguntarnos cuánto cuesta crearse esa marca en términos de tiempo y esfuerzo. Y la respuesta nos sale a la par: ¡¡¡MUCHO!!!. La construimos a lo largo de los años, con mensajes emitidos por nosotros mismos y hechos consumados. Se trata de una combinación de intenciones confesadas, experiencia contrastada e imagen proyectada. Y es que nos cuenta (la susodicha) que la "marca personal" no deja de ser nuestro posicionamiento en la mente de los que nos ven. Una interpretación subjetiva y particular de nuestra imagen real. Es algo así como que varía "según el cristal con el que se mira"...podríamos decir.

Es por ello que para influir en esa "subjetividad" se necesita cocinar a fuego lento, con paciencia y con mimo. Y cuanto más cuides los detalles, más virtuoso serás. Rescatando una gran frase del libro "Un mundo feliz", de Aldous Huxley: "Los detalles conducen a la virtud y la felicidad, en tanto que las generalidades son intelectualmente males necesarios".

Así pues, nos pasamos una eternidad (y algo más allá), para levantar un espejo en los demás en el que nos reflejamos y donde, por supuesto, deberíamos gustarnos. Obviamente, a más dedicación, mayor nitidez de la imagen. Si pasas por la vida de alguien de forma fugaz, ese reflejo apenas se aprecia, mientras que si llegas con la intención de quedarte, consigues eso de "espejito, espejito mágico"...es decir, que él mismo hable sobre ti!

Pero, ais, ais, ais, contradicciones de la vida...lo que tanto trabajo y dedicación te cuesta... ¿cuánto tardas en perderlo? Y aquí volvemos las dos (señorita Inspiración y una servidora) a responder al unísono: ¡¡¡NADA!!!!

Pues así es... ¡nada! Y ¿¿¿sabes por qué???? ¡¡¡Pues porque no hay nada más frágil que un espejo!!!!

Ahondemos un poco más... Tú estás ahí plantado, firme y claro, reflejado cuan galán...pero de golpe tienes un traspiés. Zas! Te delatas! O confiesas! Te declaras culpable o no, pero flojeas en tu declaración. Eso que habías sostenido sobre una burda mentira se descubre y Zas!!! Zas, Zas!!!! El impacto es tal sobre el fino y frágil cristal que se empieza a resquebrajar. Y tu imagen, aquello que Doña Inspiración llama "marca personal" se rompe en mil quinientos pedazos (ese número es cosecha mía...;-).

Y ahí te quedas, como un rompecabezas deshecho, que nadie quiere volver a montar por miedo a cortarse. Duro...sí...pero haber pedido "truco".

Así que esto es.

¿Aprendizaje? Coherencia, consistencia, honestidad y transparencia. Hoy, en uno de mis tweets decía: "más vale quedarse, que llegar siendo otro". Me refería a un consejo que me habían dado para conseguir mi objetivo y que pasaba por fingir, por actuar,...en definitiva, por proyectar una imagen que no era la mía. Pues veréis...mi reflejo no es que sea de una gran belleza, pero si algo creo que es, es auténtico. ¡Esa soy yo! Sí. Con mis reflejos y mis sombras (muchas) pero yo.

No voy a permitir que un pequeño golpe pueda destruir lo que ven ahí los que quieren mirar y, sobre todo, los que quieren seguir mirando.
Gracias nostalgia y melancolía por haberme traído la Inspiración.
Tú, señorita, no te vayas muy lejos, por favor.
Y por último, a ti, noche que me acoge y acompaña con tu calma, gracias por ser cómplice de mis tormentos y lograr que los apacigüe con la confesión.    

jueves, 5 de abril de 2012

43.000 + 1

43.000 firmas de apoyo (26.000 de ellas de científicos de 80 países) se presentaron a finales de marzo de este año 2012 ante la  Presidencia del Gobierno y el Congreso de los Diputados en una "carta abierta por la ciencia en España".

Pues bien, hoy se quiere sumar una humilde e insignificante firma más, la mía ,a esa petición aunque sea desde esta ventana escondida entre un millón.

El titular que me despierta y moviliza a escribir esta entrada se lee en todos los medios:

El presupuesto en I+D+i cae en casi 2.000 millones. http://www.publico.es/espana/428190/el-presupuesto-en-i-d-i-cae-en-casi-2-000-millones

Carmen Vela (secretaria de Estado de I+D+i) reconoce que "no es un buen momento para la ciencia". http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/04/ciencia/1333543964.html

La ciencia española se desmorona con un 25% menos de presupuesto. http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/03/ciencia/1333450876.html

...
En estos y muchos más, no sólo se confirman las pésimas previsiones sino que se superan espectacularmente. La ciencia naufraga.

Resulta desalentador leer cómo la comunidad científica, nacional e internacional, vivía los meses de incertidumbre y temor previos a la presentación de los presupuestos de 2012. Por un lado, se ha estado asistiendo, parece ser, a una pérdida de prestigio internacional con hechos como la desaparición del ministerio de Ciencia o los despidos y rebajas de sueldo del centro Príncipe Felipe de Valencia. Lo que nos ha costado años lograr va minándose poco a poco. Los expertos en reputación, identidad, posicionamiento podrán explicar cuánto cuesta crearse una imagen y qué rápido puede destruirse.

Por supuesto, los científicos no se han quedado de brazos cruzados y han ido prescindiendo de lo que se podía, se han ido..."atrincherando"... Qué pena...http://www.lavanguardia.com/vida/20120121/54244700700/los-investigadores-aportan-ideas-para-que-los-recortes-no-destruyan-la-excelencia-actual.html

Yo no soy científica, no investigo, no desarrollo, ni innovo...pero entiendo perfectamente el papel estratégico que dichos campos tienen en el desarrollo de un país.

El nuestro resulta que está bastante tocadito y parece que los compañeros de juego no hacen más que comernos fichas... Así que, en mi humilde opinión, recortar en lo que nos puede aportar algo de luz es como rendirse a la evidencia de que vas a perder el partido. Me gustaría estar orgullosa de un país que apuesta por el talento, local o extranjero. Que se levanta cada día con la cabeza bien alta repartiendo juego entre figuras punteras. Me gustaría ser y que nos vieran como ejemplo de mentalidad adelantada, sin complejos, luchadora, avanzada.

Así que, no sólo me gustaría ser, sino que soy  la 43.001. Y aunque sirva de bien poco envío desde aquí mi más sentido pésame...

Añado a esta entrada el reportaje que "he pescado" de Informe Semanal, emitido el 28.4 (a partir del minuto 20')... Me alegro de que se hable sobre los proyectos que se están financiando...al menos de momento! http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/

domingo, 18 de marzo de 2012

Una simple fórmula matemática...


Un buen amigo me envía un artículo que me inspira esta entrada y que tiene que ver con un viaje introspectivo y con reflexiones muy personales.

Rescato una frase que me viene genial para empezar:

"El verdadero viaje del conocimiento es hacia el interior de nosotros mismos. Si allí no encontramos el sentido de nuestras vidas, poco importa qué más encontremos”.


Así pues, iniciamos el viaje y propongo hacerlo con el resultado de una simple fórmula…




Preocuparse – Pre = Ocuparse.

Preocuparse: causar intranquilidad, inquietud o angustia por alguna cosa. Interesarse, prestar atención por algo.
A ninguno se nos escapa que esta “preocupación” por las cosas nos genera cierta tensión, una visión sobre un tiempo que va a venir (en mayor o menor plazo), una anticipación de algo que intuimos pero que todavía no es del todo real. Por tanto, una sensación de intranquilidad, una predisposición de alerta que se produce en un momento actual, sobre algo que está por llegar.
Primer axioma: ¿Preocuparnos por las cosas antes de que sucedan no nos impide vivir el presente?
Entiendo y asiento que no podemos “vivir la vida” sin una cierta planificación. Nuestra propia responsabilidad nos hace ser previsores. Y eso está bien. Pero no nos olvidemos del hoy pensando en el mañana. No dejemos de disfrutar el presente pensando en que el futuro puede ser más negro.

Ocuparse: trabajar, dedicarse, desempeñar, atender,…
Para ello, propongo ser proactivo y anticiparnos a lo que pensamos pueda venir. Ocupándonos ahora podemos evitar problemas después. Ocuparse es trabajar, es adoptar una actitud resolutiva, reflexiva pero con tilde constructiva. Nos motiva el pensamiento creativo para diseñar escenarios, planes alternativos, varias soluciones. Nos retroalimenta en positivo. Nos impulsa, nos otorga una mentalidad resolutiva en lugar de mortificarnos.

Vamos a por la otra fórmula.

Recrearse/Re = Re-Crearse

Recrearse: Imitar o reproducir un modelo.

Pues bien, aquí me detengo en esta acepción del verbo que me sirve para reflexionar, sobre todo, en la necesidad de dejar de "recrearnos" para pasar a "re-crearnos" en el tiempo en el que estamos. Los modelos no son los mismos, lo cánones de actuación no pueden imitarse. No podemos reproducir lo que antes nos funcionaba, porque el entorno en el que estamos es cambiante, distinto y novedoso. Todos estamos sorprendidos y asustados con esta realidad tan agresiva donde nos encontramos con hechos que antes eran impensables. Amig@s nuestros, que podemos ser mañana nosotros, con trayectorias intachables, impecables, deseables,… en situaciones incómodas, más o menos graves. 
Sin embargo, también te topas con ejemplos de imaginación, de valentía, de adaptación al medio. Casos de re-creación en los que el mérito ha sido un viaje al interior del alma para rescatar todas las fuerzas del mundo y salir a flote!!!!
Visión romántica de la creación de uno mismo, quizá, pero una solución igual de válida y mucho más creativa.


Por tanto...no te preocupes, ocúpate. No te recrees, re-créate...
Y yo...antes que nadie! (sólo por esta vez!)