domingo, 28 de agosto de 2011

La temeridad de no esconder el talento

En España, la Ley de Instrucción Pública de 9 de septiembre de 1857, la conocida como Ley Moyano, encontramos esta perla en su artículo 5º:

"En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se omitirán los estudios de que tratan el párrafo sexto del artº 2º ["Breves nociones de Agricultura, Industria y Comercio"] y los párrafos primero y tercero del artº 4º ["Principios de Geometría, de Dibujo lineal y de Agrimensura" y "Nociones generales de Física y de Historia Natural"], reemplazándose con:

Primero. Labores propias del sexo
Segundo. Elementos de Dibujo aplicado a las mimas labores
Tercero. Ligeras nociones de Higiene doméstica"

Imagino que en Europa no debía ser muy distinto...

La entrada de hoy, inspirada en mi reciente viaje a Polonia, es un homenaje a aquellas mujeres que han tenido la temeridad de sacar a la luz su talento en un entorno claramente desfavorable. 
Una discreta y personal oda a su esfuerzo, valentía y lucha para superar los obstáculos con los que se encontraban.
Muchas han sido y las conocemos por sus logros, pero también pienso en tantas otras que, a pesar de no haber obtenido resultados notorios e históricos, adoptaron igual esa actitud.  

Imagino el momento en que una Marie Curie, nacida en la Varsovia "rusa" de 1867 (la mayor parte de Polonia estaba ocupada por los rusos en ese momento)  decide hacer la maleta e irse a París con tan sólo 24 años (de aquel entonces!!!!). Antes de ello, se formó de forma clandestina en un pensionado y llegó a dominar el ruso, frances, polaco y alemán. Cierto es que era hija de un físico-matemático y de una profesora, pianista y cantante, con lo que sus padres debieron influenciar en su comportamiento (cuánta responsabilidad tenemos sobre nuestros hijos!!!!), pero sus otros 4 hermanos no hicieron lo mismo. 

Imagino el día en que obtuvo la licenciatura de física en la Universidad de la Sorbona de París, siendo la primera de su promoción con tal sólo 26 años! Y un año más tarde la de matemáticas, esta vez siendo la "segunda"!!!! (seguro que el primero fue un hombre!!!!).

Imagino el día que dio su primera clase como profesora en dicha universidad, con algo menos de mi edad (39 años!!!!) convirtiéndose en la primera mujer que impartía clases en una institución así. 
Imagino el orgullo (y el de su familia: madre de dos hijas una de las cuales, Irene, también recibió el premio Nobel de Química en 1935...lo que decía...somos un modelo para ellos)  de ser la única persona que ha recibido dos premios Nobel en diferentes campos de estudio (Física y Química).

Podríamos seguir con muchos ejemplos más de mujeres que han tenido la temeridad de no esconder su talento. Coetáneas de Marie Curie eran Rosa Luxemburgo: también polaca. Representante femenina del movimiento obrero internacional. Isadora Ducan: Bailarina que revolucionó el ballet clásico convirtiéndose en la pionera de la danza moderna. La escritora Virginia Woolf que a través de la literatura luchó por la libertad y los derechos de la mujer. Coco Chanel, quien adaptó la estética masculina al diseño de moda femenino aportando comodidad y libertad al vestuario de las mujeres.

Más recientemente, algunos ejemplos del campo de la política, la checa nacida en Praga, Madeleine Albright, la primera mujer convertida en Secreatria de Estado de EEUU (1997-2001),  Nancy Pelosipresidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (en 2007), la primera vez en la historia del país que una mujer es elevada a la tercera autoridad constitucional. Michelle Bachellet, elegida presidenta de Chile y una de las mujeres más influyentes y poderosas del mundo según las revistas Forbes y Times en 2008 y uno de los 100 pensadores globales más destacados en el mundo según la revista Foreing Policy en 2010. Otro de los mayores ejemplos del progreso de la mujer dentro de la esfera política fue Eva Duarte Perón y cómo no, Margaret Thatcher, que fue primera ministra británica durante 1979-1990 y única mujer en desempeñar dicho cargo. 

En España, repasando algunas pocas de tantas, empiezo por Isabel La Católica y llego a la pintora María Blanchard; a Maruja Mallo, artista perteneciente a la generación del 27; la novelista Emilia Pardo Bazán que, de nuevo, estimulada por sus padres, se introdujo en el mundo de la lectura y escritura al que se dedicó, apartándose del ritual de educación feminina de las familias más pudientes: música y piano; Federica Montseny, la primera mujer ministra en España y de Europa en 1936... Sigo imaginando sus momentos.

Me paro unos minutos en algunos nombres desconocidos para mi de científicas importantes españolas como la bioquímica Gestrudis de la fuente (1921) entre otras. Y sin empezar a nombrarlas, me inclino por destacar el difícil papel de las tecnólogas y las dificultades que una mujer debía superar especialmente en este campo. Por un lado, las mujeres no tenían derecho a propiedad durante muchos años así que no podían ostentar la titularidad de las patentes que recaían en manos de sus maridos, padres o cualquier otro hombre que tuvieran cerca...del experimento, claro está.
Adjunto algunas referencias que he encontrado en www.cienciaescolar.com,  donde he encontrado historias y biografías de científicas que han sido un ejemplo de superación, de constancia, de búsqueda de oportunidades en un entorno desvaforable.
 
Voy acabando ya esta entrada y para ello, repaso algunas cualidades comunes en todas estas mujeres y las que permanecen en el anonimato: inquietud, talento, perseverancia, visión, esfuerzo, valentía, fuerza... Mujeres!

Hoy, y originariamente desde 1910, cada 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer que, de alguna forma, es un homenaje a todas ellas y un aliento para todas nosotras.

El tema del Día Internacional de la Mujer de 2011 fue: La igualdad de acceso a la educación, la capacitación y la ciencia y la tecnología: el camino hacia el trabajo decente para la mujer».

Un placer!

lunes, 8 de agosto de 2011

Salir de la zona de confort

Hace unos días descrubrí un artículo de un personaje: Dídac Lee, con este mismo título y no quería dejarlo pasar. Lo compartí entonces en twitter y ahora aquí, con algunas reflexiones más...
http://www.didaclee.es/

Su postulación principal es la de que sólo saliendo de nuestro estado de confort, donde las cosas no nos "cuestan" excesivamente, donde no nos esforzamos por encima de nuestro límite, conseguimos la superación personal y profesional.

Como paralelismo pensemos en el mundo del deporte. Cuando trabajas físicamente, sólo cuando sales de ese "estadio" de confort consigues rendimientos.

Así pues, volviendo a nuestro día a día, se trata de asumir retos que efectivamente nos resulten desafiantes para poder crecer, evolucionar, mejorar. Aunque nos parezca que estar en una posición de "dominio de la situación" es estar "más tranquilo y relajado", lo que ocurre realmente es que estamos desaprovechando nuestras propias capacidades. En realidad dejamos de ser competitivos y productivos. 

Sin batallas no hay victorias así que debemos enfrentarnos a ellas, sin descanso, sin dejarnos arrastrar por la inercia y la rutina.

Una buena práctica para asumir retos a nivel personal podría ser la de identificar cuáles de nuestros comportamientos nos hacen más vulnerables o tratamos de evitar con cierta frecuencia para poder trabajar sobre ellos. Sólo esforzándonos en conocer el problema y la causa, seremos capaces de encontrar la solución. Usando una metáfora que alguien me dijo una vez... No cerremos el armario para no ver el desorden que hay en él. Cada vez que lo abramos, el armario seguirá igual de desordenado...

Profesionalmente hablando, la zona de confort sería aquella en la que trabajamos en lo que sabemos hacer mejor. Esto nos aporta seguridad y buenos resultados pero otra vez, no crecemos ni aprendemos nada nuevo. Y supongo que el mismo sistema de superación personal podemos aplicar al profesional, no creéis?

Para acabar, dos referencias más.

Una de una autora Bettina Langerfeldt, que nos habla de nuestros hijos: Enséñeles a sus hijos desde pequeños a no evadir las situaciones difíciles en sus vidas. No haga todo por ellos y permítales cometer errores. Ayúdeles a resolver conflictos, pero déjelos participar activamente en el proceso. Así llegarán a ser adultos que sabrán enfrentar los desafíos de la vida con éxito y no se dañará su espíritu emprendedor.

Y la otra, de Didaclee, que acaba su artículo con la siguiente recomendación tan motivadora: 
"haz algo disruptivo cada día (y que sea nuevo), algo épico cada semana (y que te ponga a prueba) y algo memorable cada mes (y que perdure en el tiempo)".